Estados Unidos, 30 de septiembre. Los periodistas Shelby Talcott, Jorge Ventura y Drew Hernández del Daily Caller fueron arrestados, la noche del miércoles 23 de septiembre, mientras realizaban la cobertura de un motín en Louisville —la ciudad más grande de Kentucky—, que resultó en el tiroteo de dos policías.
Las protestas estallaron después de la decisión de un gran jurado de no emitir una acusación de asesinato contra dos de los oficiales en el caso Breonna Taylor. La mañana del miércoles, el fiscal general de Kentucky, Daniel Cameron, anunció que un oficial de la ley, Brett Hankison, sería acusado por su presunta participación en el incidente que condujo a la muerte de Taylor. Otros dos agentes de la Policía de Louisville, el sargento Jon Mattingly y el detective Myles Cosgrove, no serían acusados, lo que provocó la indignación de los ciudadanos y llamados a protestas.
El alcalde de Louisville, Greg Fischer, promulgó un toque de queda de 72 horas a partir de las 21:00 para evitar disturbios. Según los reportes de los medios locales, al inicio de las protestas, la Policía tenía a varias personas sentadas en el suelo, con las manos atadas con cremalleras. El periodista Shelby Talcott dijo «somos prensa», pero fue en vano.
El periódico Daily Caller alertó a través de su cuenta de Twitter que sus reporteros habían sido detenidos por el Departamento de Policía Metropolitana de Louisville y el editor en jefe Geoffrey Ingersoll advirtió en la red social: «Actualización: el médico de Louisville me dice @ShelbyTalcott y @VenturaReport serán procesados y cobrados como todos los demás, a pesar de mis mejores esfuerzos para alertar a los canales oficiales que estaban operando en calidad de prensa en un evento de noticias en vivo».
Luego de 12 horas, los comunicadores fueron liberados. Jorge Ventura lo ratificó en su cuenta de Twitter @VenturaReport: “Liberado de la cárcel de Louisville después de haber estado detenido durante más de 12 horas. Gracias a todos por el apoyo, ¡estoy realmente agradecido!”, escribió.
