Cuba, 3 de diciembre del 2020. La periodista y activista del portal CiberCuba, Iliana Hernández, se encuentra desaparecida después de ser detenida el miércoles 2 de diciembre por miembros de la Seguridad del Estado. Hasta el momento no se ha tenido comunicación con Hernández y se desconoce del lugar de traslado.
La comunicadora participó de la huelga por la liberación del rapero Denis Solís desde 18 de noviembre en la Habana Vieja, donde se encuentra la sede del Movimiento San Isidro. La Seguridad del Estado desalojó violentamente a quienes se encontraban en la edificación el jueves 26 de noviembre.
La periodista envió un mensaje a la redacción del Portal en el que trabaja donde escribió “me llevan” después de haber avisado que iba a salir de su casa. Afuera de su hogar se encontraban varias patrullas de la Seguridad del Estado que la detuvieron sin dar indicios de su paradero actual.
En sus redes sociales, Hernández publicó imágenes donde se puede ver a los agentes plantados afuera de su casa y realizó un llamado al pueblo cubano, en especial a la juventud, para no tener miedo y apostar por el bien del país mediante un cambio hacia la democracia.
La prensa oficialista del Régimen Cubano acusó a los miembros del Movimiento San Isidro de haber irrumpido la huelga cuando recibieron alimentos y bebidas provenientes del extranjero. Hernández había solicitado el derecho a defenderse de las acusaciones y dijo “Exijo mi derecho a defenderme en el programa Hacemos Cuba de las mentiras vertidas ahí, estoy en total disposición en dar mi versión de los hechos ante las cámaras de la televisión cubana y en conferencia de prensa si es preciso¨.
La Sociedad Interamericana de Prensa, mediante el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información Carlos Jornet expresó su preocupación de que el Gobierno Cubano pueda estar en vías de justificar una nueva Primavera Negra que ahogue la voz de una nueva generación de disidentes.
El régimen presidido por el difunto presidente Fidel Castro frustró una convocatoria a favor de la libertad de expresión en 2003, donde se condenó a 75 disidentes y 32 periodistas independientes a cárcel entre penas de 6 a 27 años de prisión. Cuba tiene actualmente la Ley 88 que funciona como ley mordaza, que castiga a quienes conspiren.
