Argentina, 13 de octubre del 2020. El Gobierno de la Argentina inauguró el 10 de octubre un observatorio para la desinformación y la violencia simbólica en medios y plataformas digitales denominado Nodio.
Este organismo estará a cargo de la Defensoría del Público y se lanzó para celebrar los 11 años de la promulgación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Entre sus objetivos estará proteger a la ciudadanía de las noticias falsas, maliciosas y falacias y se trabajará en la detección, verificación, identificación y desarticulación de las estrategias argumentativas de dichas noticias maliciosas, así como la identificación de sus operaciones de difusión.
«Insultar a quien piensa distinto, cancelar a quien es diferente, descalificar, agredir y no argumentar, bloquea el diálogo y vulnera derechos. Construir con falsedades noticias que apelan a la emocionalidad y fortalecen prejuicios que fomentan la intolerancia es poner en riesgo la convivencia democrática” dijo la defensora Miriam Lewin.
Explicó que la iniciativa se propone generar insumos y entornos de intercambio que permitan reflexionar acerca de las prácticas deontológicas en búsqueda de un periodismo de alta calidad, el fortalecimiento de las audiencias críticas mediante el desarrollo de competencias digitales y el fomento del debate sobre los aspectos éticos del ejercicio de la libertad de expresión en internet, entre otras iniciativas.
La Sociedad Interamericana de Prensa rechazó la creación de este observatorio al tiempo que mostró sorpresa de que un tema tan relevante para la sociedad y la democracia no haya tenido el necesario debate público. El presidente de la SIP, Christopher Barnes, dijo que «lamentamos que una vez más un gobierno argentino, como lo han intentado otros gobiernos en el país en varias épocas, busca juzgar la conducta y los criterios editoriales de los medios, decidiendo que es bueno o malo para la sociedad».
El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, expresó que «los observatorios creados para monitorear y discutir temas de libertad de expresión han terminado por ser el primer paso con el oscuro propósito de un gobierno para regular a los medios y entrometerse en los contenidos». Añadió que «sin dudas, pronto empezaremos a ver cómo el gobierno tratará de justificar nuevas regulaciones que coartarán la libertad de prensa y expresión».
Fundamedios rechaza los intentos por impedir la libertad de expresión y muestra su preocupación por la intervención gubernamental en un derecho fundamental como la libertad de prensa.
