01 de agosto de 2020.- La periodista de Cubanet, Camila Acosta, fue liberada la noche del 31 de julio después de pasar cerca de 10 horas detenida en la estación policial de Infanta y Manglar. La reportera indicó a Fundamedios que a las 11:00 del viernes fue retenida por agentes del Ministerio del Interior en el Parque Central, cerca de La Habana Vieja, en Cuba.
«Estoy bien, pese a todo el estrés, la tensión, todo el día sin comer, casi al borde de la hipoglucemia«, expresó Acosta a través de un video.
En diálogo con Fundamedios, la periodista detalló que no hubo razón para su detención, ya que «ni siquiera estaba violando el aislamiento por el nuevo coronavirus«. Cuando intentó grabar la aprehensión, los agentes le quitaron el teléfono y la obligaron a ir a la patrulla. No le leyeron sus derechos ni le permitieron llamar a nadie.
Indicó también que fue vejada durante su detención: tuvo que desnudarse ante dos primeras tenientes en la estación policial. «Me ordenaron quitarme la ropa, lo cual tuve que hacer. Me dejaron en ropa interior y me revisaron», explicó.
Además le decomisaron 160 pesos cubanos convertibles que llevaba en su cartera, así como 19 mascarillas que decían «no al decreto 370». Dicha ley atenta la libertad de expresión en Internet. Por ejemplo, su artículo 68 castiga a quien difunda «(…) a través de las redes públicas de transmisión de datos, información contraria al interés social, la moral, las buenas costumbres y la integridad de las personas».
También le confiscaron documentos personales, una memoria flash y recibos de la compañía Western Union.
Acosta expuso que al lugar del interrogatorio llegó el agente «Alejandro», famoso por dirigir la represión contra mujeres disidentes en La Habana. «Me dijeron que si no pagaba la multa del 370 me la iban a duplicar, y que si continuaba con mi postura, podía ir a prisión».
«Quieren que me vaya del país o que deje de hacer periodismo independiente y yo no haré ni lo uno ni lo otro», agregó. Acosta ya había sido multada con 120 dólares el pasado 27 de marzo por las autoridades del régimen cubano, quienes alegan violación del Decreto Ley 370, un instrumento jurídico que limita la libertad de expresión en Cuba. Ella lidera una campaña en redes para exigir que se derogue esta arbitraria ley.
La reportera se encuentra «regulada», término que utiliza la policía política del régimen para prohibir la salida del país a ciudadanos que disienten.
Fundamedios condena la detención arbitraria a Camila Acosta. La organización exige se respete su derecho al debido proceso y se garantice el ejercicio del periodismo libre.
