El 22 de junio los periodistas venezolanos Mimi Arriaga y Marco Antoima, extrabajadores de Venevisión, fueron llevados al Tribunal 47, acusados de “manejo de cuentas anónimas en redes sociales”.
Según la organización Espacio Público les dictaron medidas sustitutivas de arresto domiciliario, prohibición de salida del país y de divulgación de discursos que inciten al odio.
El pasado 20 de junio, agentes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) detuvieron a Antoima en la zona de Los Palos Grandes, en Caracas. Días antes, el 18 de junio, la reportera Arriaga fue detenida por las mismas razones. Según la organización Espacio Público, ambos también son acusados por difamación y extorsión junto a otros dos periodistas que están fuera de Venezuela: Rita Di Martino y Rafael Garrido.
Arriaga y Antoima estuvieron recluidos en la sede del cuerpo de la policía científica en la Avenida Urdaneta, Caracas.
Fundamedios rechaza la detención de los periodistas y la falta de transparencia respecto al caso. La organización exige se garantice el derecho al debido proceso de los reporteros.
